ELISA VALGANGIACOMO

Calma 3

Sofisticado díptico abstracto, en acuarela vegana sobre papel 100% algodón, inspirada en la poesía del Dalai Lama:
Se llama calma y me costó muchas tormentas.
Se llama calma y cuando desaparece…. salgo otra vez a su búsqueda.
Se llama calma y me enseña a respirar, a pensar y repensar.
Se llama calma y cuando la locura la tienta se desatan vientos bravos que cuestan dominar.
Se llama calma y llega con los años cuando la ambición de joven, la lengua suelta y la panza fría dan lugar a más silencios y más sabiduría.
Se llama calma cuando se aprende bien a amar, cuando el egoísmo da lugar al dar y el inconformismo se desvanece para abrir corazón y alma entregándose enteros a quien quiera recibir y dar.
Se llama calma y con nada se paga, no hay moneda de ningún color que pueda cubrir su valor cuando se hace realidad.
Se llama calma y me costó muchas tormentas y las transitaría mil veces más hasta volverla a encontrar.
Se llama calma, la disfruto, la respeto y no la quiero soltar…
Obra única con certificado de autenticidad.
Se entrega con passepartout para que lo puedas enmarcar a tu gusto.
Montada sobre tabla, puede enmarcarse sin cristal o colgarse sin enmarcar. Mide 48X68 cm

Información adicional

Peso 6 kg
Dimensiones 90 × 90 × 8 cm
Color

Azul, Turquesa

Estilo

Abstracto

Soporte

Papel

Técnica

Acuarela

950,00

Hay existencias

Sofisticado díptico abstracto, en acuarela vegana sobre papel 100% algodón, inspirada en la poesía del Dalai Lama:
Se llama calma y me costó muchas tormentas.
Se llama calma y cuando desaparece…. salgo otra vez a su búsqueda.
Se llama calma y me enseña a respirar, a pensar y repensar.
Se llama calma y cuando la locura la tienta se desatan vientos bravos que cuestan dominar.
Se llama calma y llega con los años cuando la ambición de joven, la lengua suelta y la panza fría dan lugar a más silencios y más sabiduría.
Se llama calma cuando se aprende bien a amar, cuando el egoísmo da lugar al dar y el inconformismo se desvanece para abrir corazón y alma entregándose enteros a quien quiera recibir y dar.
Se llama calma y con nada se paga, no hay moneda de ningún color que pueda cubrir su valor cuando se hace realidad.
Se llama calma y me costó muchas tormentas y las transitaría mil veces más hasta volverla a encontrar.
Se llama calma, la disfruto, la respeto y no la quiero soltar…
Obra única con certificado de autenticidad.
Se entrega con passepartout para que lo puedas enmarcar a tu gusto.
Montada sobre tabla, puede enmarcarse sin cristal o colgarse sin enmarcar. Mide 48X68 cm